León se encuentra bajo alerta amarilla debido a la previsión de fuertes lluvias y tormentas, según la última información meteorológica. Las autoridades advierten sobre el peligro de granizo y viento en esta zona de Castilla y León.

Las tormentas están programadas para despedirse este miércoles, pero se espera que las temperaturas bajen significativamente, afectando la sensación térmica en la región. Los ciudadanos deben estar preparados para condiciones climáticas adversas.