Koldo García Izaguirre protagonizó un tenso intercambio con el fiscal Luzón en el Tribunal Supremo, donde su reacción fue inesperada. Durante la audiencia, García estalló al ser interrumpido, comentando sobre la sonrisa del fiscal que le incomodaba.

A pesar de su imagen de fortaleza, un Koldo con manos temblorosas sorprendió a los presentes, afirmando que nunca había experimentado una situación similar en sus 35 años de carrera. Este episodio ha generado un intenso debate sobre la dinámica en la sala y la presión que enfrentan los acusados.