Un comentario irónico de Eduardo Mendoza ha generado controversia a días de la celebración de Sant Jordi en Barcelona, enrareciendo el ambiente previo a la gran fiesta literaria. Las juventudes de Junts han respondido a esta situación llamando al boicot contra el autor, intensificando el debate en torno a la festividad.
Además, Carles Puigdemont ha hecho un llamado a una 'movilización permanente' en defensa del catalán, lo que añade una capa de tensión política al evento cultural. La combinación de estos factores está marcando una semana de Sant Jordi cargada de polémica y activismo.