Una reciente modificación en la normativa ha llevado a que una infracción cometida en 2023 resulte en una sanción este año, aunque con una multa significativamente menor de lo esperado. Este cambio ha generado debate sobre la efectividad y justicia de las regulaciones actuales.

Por otro lado, la UEFA enfrenta críticas por su decisión de sancionar a equipos que exhibieron mosaicos cristianos, mientras que se les acusa de ser más permisivos con representaciones de otras religiones. Aleksander Čeferin ha instado a la UEFA a reconsiderar estas sanciones, planteando preocupaciones sobre la equidad en el tratamiento de las expresiones culturales y religiosas en el deporte.