A partir de 2026, algunas amas de casa podrán acceder a una pensión al cumplir 65 años, independientemente de si han cotizado o no. La Seguridad Social ha clarificado los criterios que permitirán a muchas de ellas beneficiarse de esta ayuda, lo que representa un avance significativo en el reconocimiento de su trabajo no remunerado.

Además, se han establecido requisitos y claves que las amas de casa deben cumplir para solicitar esta ayuda, lo que abre nuevas oportunidades para quienes no cuentan con una cotización suficiente. Este cambio podría impactar positivamente la vida de muchas familias, ofreciendo un soporte financiero que antes no estaba disponible.