En medio de la controversia, Zaida Cantera confesó que la votación secreta en el Comité Federal del PSOE en 2016 se debió a que algunos compañeros enfrentaron presiones. Esta declaración surge tras los comentarios de Ketty Garat, quien reprendió a Cantera por negar la existencia de un intento de pucherazo en esa reunión, diciendo: 'No estabas allí'.

La discusión ha reavivado el debate sobre la transparencia y la integridad dentro del partido, con Cantera defendiendo su postura y Garat cuestionando su credibilidad. Este intercambio pone de relieve las tensiones internas en el PSOE y la necesidad de abordar las preocupaciones sobre la presión en los procesos de votación.